Friday, May 29, 2009

Las mentiras en los tiempos de crisis

En Comunión
Por: Issac Miguel

Las mentiras en los tiempos de crisis

“Decir una mentira cien veces, es convertirla en verdad” (Autor Desconocido)

El humano comienza a mentir desde niño. ¿Por qué? El niño miente por temor al castigo. Si dices la verdad, fácilmente se le pega una vara de guayaba en las nalgas ó un buen correazo. Eso no es bueno porque se puede ir creando en el niño lo que se llama “un mitómano” que es aquella persona que vive con la mentira en la boca.
Decía Miguel de Unamuno que “a veces el silencio es la peor mentira”. Hay un libro muy interesante escrito por Sergio Ramírez, quien fuera vicepresidente de Daniel Ortega en los 80. La obra reúne seis ensayos. Los primeros cuatro están estructurados en capítulos. Son charlas con el lector que revelan el arte de narrar y nos llevan a diferentes momentos de la historia de la literatura: a las Novelas de Caballería, a los Clásicos, a las Crónicas de Indias, a la Novela Latinoamericana, a los Evangelios, etc. para dar a conocer los procedimientos y las virtudes del oficio.
Los dos últimos titulados "La máquina del tiempo" y "El esplendor de la palabra" son reflexiones sobre el significado de modernidad y pos-modernidad desde el punto de vista literario.
En la obra se realiza un recorrido por el mundo de Las mil y una noches para explicar la construcción del lenguaje narrativo, la necesidad de contar, de transmitir hechos verídicos o inventados que deben ser asumidos por la conciencia del lector y absorbidos por la imaginación, es decir habla del deseo de hacer ficción.
Como Sergio es una figura conocida mundialmente por la elegancia de sus escritos, no se atreve a decir las cosas como me gusta decirla. Desde chiquito nos han metido por los oídos “paquetones” de historias y cuentos con los cuales crecimos pensando que eran verdades. Hay personas que todavía creen que los dragones que escupían bolas de fuego existen. Hay fanáticos religiosos, con menos neuronas que una papa partida por la mitad, que creen tajantemente que todo lo que dicen los evangelios son verdad.
Los escritores de la Biblia escucharon muchas fábulas e historietas que influyeron mucho en sus escritos. Pero dejemos eso para otra entrega. Mentir es el acto de la simulación o el fingir. Mentimos cuando nos hacemos pasar por lo que no somos o no tenemos. Algo muy común. No hay cosa que me encienda más la sangre que cuando estoy en una reunión ó una fiesta y salgan algunos chimpancés humanos y empiezan con la cantaleta de que ellos tienen tal cosa, que viven en tal sitio, que esto y aquello. Hablando cosas que hasta el estiércol huele mejor.
Los que vivimos en esta parte de la tierra, rodeado de Canadá, México, los océano Pacífico y Atlántico; estamos bien jodidos porque desde el 11 de septiembre del 2001, estamos oyendo de nuestros líderes halcones sentados en la Casa Blanca, tantas mentiras que la convirtieron en verdad a favor de los votos que obtuvieron en los comicios del 2004.
El periodista Wilhelm Dietl en su libro “Los Secretos de La Casa Blanca” dice: “Un punto muy importante es el derecho de la élite a manipular la verdad para alcanzar un objetivo. Los responsables de un Estado pueden servirse de mentiras piadosas y hacer uso de la verdad selectiva, como ya decía Platón.
Entonces ¿a quién puede sorprender que Bush cuente a sus compatriotas mentira tras mentira para alcanzar sus objetivos político y militares sin que se le moleste?”
Más claro de ahí no canta un gallo. Dietl señala en otra parte del libro las palabras del presidente Bush luego de la caída de un helicóptero lleno en la ciudad iraquí de Falluja. “George Bush demostró que su pérdida del sentido de la realidad iba en aumento al hacer siguiente comentario, algo extraño: Cuanto más éxito tenemos sobre el terreno más intensa va a ser la reacción de esos asesinos.”
Lo bonito del caso es que mientras la administración actual en la Casa Blanca se empeña en acabar con los terroristas por todo el mundo; tienen en Miami al “Chulupi” (Cucaracha en el idioma Guaraní) Carlos Sánchez Berzaín, el hombre fuerte del gobierno asesino de Sánchez de Lozada en Bolivia.
Chulupi vive como un “pachá” en el sur de la Florida, comiendo y bebiendo con su “canchanchán” Posada Carriles en todos los homenajes y reconocimientos a los asesinatos perpetrados por ambos.
Usted tiene que limpiar su casa antes de tratar de limpiar la ajena.
Nos hablaron tanto de armas de destrucción masiva en Irak, que todavía las estamos buscando.
Issacjm@hotmail.com

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